miércoles, 7 de noviembre de 2012
martes, 6 de noviembre de 2012
TEMA
“AREAS
VERDES”
ANTECEDENTES
La
Escuela Fiscal Mixta “1 de Junio”, ubicada en el Recinto Soledad a 7Km de la
vía Palenque - Jauneche margen izquierdo, cuenta con una extensión de media
cuadra, que fue donada por la Sra. Sefora Perea, y por gestión de los Padres de
Familia ante el Concejo Provincial de Los Ríos se obtuvo la Donación de una
aula pedagógica en dicho lote y de un pozo con tanque elevado y por medio de la
Ilustre Municipalidad del Cantón Palenque el comedor y los baños en el periodo
2004 – 2008.
JUSTIFICACION
El
presente proyecto en mención justifica el medio:
Para
brindar una mejor presentación de la institución que vayan en beneficio de la
autoestima de los estudiantes.
OBJETIVO GENERAL
Sembrar
plantas ornamentales con la finalidad de proporcionar un mejor aspecto de la Institución Educativa.
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Ø Crear
jardines ornamentales de 30m, en los previos de la Escuela Fiscal Mixta “1 de
Junio”.
Ø Enseñar
a los estudiantes y comunidad el valor de cuidar y conservar el medio ambiente
sembrando plantas.
METAS
Ø Realizar
los jardines ornamentales en los previos
de la Escuela.
Ø Mejorar
el aspecto de la Institución con los jardines ornamentales.
PARTICIPANTES
Castro
Guadamu Marjorie Noemí
Carpio
Montoya Katia Xiomara
Gutiérrez
Cedeño Aracely Alexandra
Gutiérrez
Cedeño Yohanna Mariela
Guerra
Rodríguez Karen Liseth
Merchán
Olvera Martha Mercedes
Olvera
Castillo Catalina Annabel
Solís
Alvarado Jorge Abel
Trejo
Posligua Gianella Fernanda
Valero
Rendón Vanessa Eimy
PROFESOR
RESPONSABLE
Jhon
Granados Romero
BENEFICIARIOS
Alumnos
Profesora
Comunidad
en general
MATERIALES A UTILIZAR
Plantas
ornamentales
Abonos
orgánicos
Machete
Pico
Azadón
Pintura
Brocha
Piedras
Cañas
PRESUPUESTO
$100
FINANCIAMIENTO
Autofinanciamiento
ACTIVIDADES
1.-
Limpieza del terreno
2.-
Nivelación del terreno
3.-
Recolección y hecha de abonos orgánicos
4.-
Arregló de cerca
5.-
Sembrado de plantas
6.-
Pintado de las latillas de la cerca.
7.-
Mantenimiento del jardín.
Cronograma de Actividades
Actividades
|
Lunes
|
Martes
|
Miércoles
|
Jueves
|
Viernes
|
Sábado
|
Limpieza del terreno
|
X
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|||||
Nivelación del terreno
|
X
|
|||||
Recolección y hecha de abonos orgánicos
|
X
|
|||||
Arregló de cerca
|
X
|
X
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||||
Sembrado de plantas
|
X
|
X
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||||
Mantenimiento del jardín
|
X
|
lunes, 15 de octubre de 2012
10 POSIBLES PROBLEMAS DEL SIGLO XXI
10 POSIBLES PROBLEMAS DEL SIGLO XXI
Las características propias del mundo actual determinan las enfermedades
que atacan con mayor frecuencia a la población. De acuerdo con los sitios
electrónicos Scribd.com, Yahoo.com y el periódico español El País, De10.mx te presenta diez de
las enfermedades más características del siglo XXI.
Diabetes. Es un conjunto de trastornos
metabólicos []que afecta a diferentes órganos y tejidos. Dura toda
la vida y se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en la sangre:
hiperglucemia. El exceso de azúcar y grasa que caracteriza a los alimentos del
nuevo milenio, así como la escasa actividad física a la que está sometida la
población propician su aparición.
Asma. Es causada por una inflamación de
las vías respiratorias. Cuando se presenta un ataque de asma, los músculos que
rodean las vías respiratorias se tensionan y el revestimiento de dichas vías
aéreas se inflama. Esto reduce la cantidad de aire que puede pasar. Factores
como la contaminación ambiental y la adicción al tabaco favorecen su aparición.
Neumonía. Se engloba con este término a las
infecciones de pulmón que pueden estar provocadas por diversos microorganismos,
como virus, bacterias, hongos y parásitos. La mayoría de las neumonías están
provocadas por virus. La contaminación y la resistencia de algunas infecciones
a los antibióticos propician su esparcimiento.
Sida. Uno de cada 100 adultos de edades
comprendidas entre los 15 y los 40 años está infectado con VIH. Pero sólo una de cada 10 personas
infectadas sabe que lo está. Se estima que en la actualidad hay cerca de 40
millones de personas viviendo con la infección del VIH. Al tratarse de una
enfermedad de transmisión sexual, la mayor parte de sus contagiados lo están
por la carencia de preservativos durante sus relaciones.
Estrés. El estrés es la respuesta del
cuerpo a condiciones externas que perturban el equilibrio de una persona. El
resultado fisiológico de este proceso es un deseo de huir de la situación. El
estrés produce cambios químicos en el cuerpo que no son dañinos en el corto
plazo, pero que, de persistir, generan una fatiga que es nociva para la salud
del individuo.
El estrés puede estimular un exceso de ácido estomacal, que originará
úlceras, o puede contraer arterias ya dañadas, aumentando la presión y
precipitando una angina o un paro cardiaco. Entre sus causas sobresalen el
ritmo de vida acelerado, la presión laboral y la convivencia con un entorno
hostil.
Depresión. Es una enfermedad que afecta al
organismo y al estado de ánimo. Además, interfiere con la manera de
pensar y concebir la realidad. Mientras que una tristeza pasajera puede
ser considerada una reacción normal ante un acontecimiento negativo, la
depresión tiende a prolongarse por más tiempo.
Sus síntomas impiden el desarrollo adecuado de la vida cotidiana. Factores
como la soledad y el estrés favorecen su aparición. Cerca del 10 por ciento
de la población en México padece síntomas de depresión. En los próximos años se estima que
esta cifra aumentará hasta convertirse esta enfermedad en una de las más
comunes.
Fatiga. Es una falta de energía y de
motivación. puede ser una respuesta normal e importante al esfuerzo físico, al
estrés emocional, al aburrimiento o a la falta de sueño. Sin embargo, también
puede ser un signo inespecífico de un trastorno psicológico o fisiológico más
grave.
Cuando la fatiga no se alivia con el hecho de dormir bien, nutrirse bien y
tener un ambiente de bajo estrés, debe ser evaluada por un médico. La fatiga es
un síntoma común y por lo general no se debe a una enfermedad grave.
Cáncer. Es un conjunto de enfermedades en las cuales el organismo produce un exceso de células malignas (conocidas como cancerígenas o cancerosas),
con crecimiento y división más allá de los límites normales,
Enfermedades
cardiovasculares (ECV). Se engloba con este término a los padecimientos del
corazón y de los vasos sanguíneos, como la cardiopatía coronaria y las
enfermedades cerebrovasculares. Las ECV son la principal causa de muerte en
todo el mundo. Cada año mueren más personas por ECV que por cualquier otra
causa.
BRECHA DIGITAL EN EL ECUADOR
BRECHA DIGITAL EN EL ECUADOR
La brecha digital es probablemente uno de los primeros conceptos con que se inicia la reflexión alrededor del tema del impacto social de las tecnologías de información y comunicación (TIC). Desde entonces se percibe que estas tecnologías van a producir diferencias en las oportunidades de desarrollo de las poblaciones y que se establecerá una distancia entre aquellas que tienen o no tienen acceso a las mismas.
Desarrollo y solidaridad digital
Para hacer una revisión histórica del concepto hay que recordar que, en
general, la relación entre tecnología y desarrollo ha sido muy frecuentemente
percibida como una relación lineal. Inclusive, en los años 60-70, se
propiciaron - al menos en Latinoamérica - una gran cantidad de programas
nacionales con el apoyo de los organismos internacionales y bilaterales
orientados a la “transferencia tecnológica” de los países desarrollados hacia
los países pobres. Aunque en esta ocasión se referían principalmente a la
transferencia tecnológica orientada a la producción industrial ya se suponía
que la disponibilidad de tecnología produciría desarrollo.
Cuando, alrededor del año 1978, en los países ricos se dio el auge del desarrollo informático se discutía sobre el impacto de esta tecnología en el desarrollo. Con este propósito la UNESCO crea un organismo intergubernamental de informática (IBI) cuyo propósito es crear las condiciones para que los países pobres lograran su crecimiento informático y con eso se redujera la brecha con los países ricos. Es entonces desde la informática y no necesariamente desde la expansión de la Internet que se comienza a construir el discurso sobre la brecha digital.
Cuando, alrededor del año 1978, en los países ricos se dio el auge del desarrollo informático se discutía sobre el impacto de esta tecnología en el desarrollo. Con este propósito la UNESCO crea un organismo intergubernamental de informática (IBI) cuyo propósito es crear las condiciones para que los países pobres lograran su crecimiento informático y con eso se redujera la brecha con los países ricos. Es entonces desde la informática y no necesariamente desde la expansión de la Internet que se comienza a construir el discurso sobre la brecha digital.
“La adopción de la informática por los países del Tercer mundo y la
aplicación de una política en este ámbito les permitirá acceder al mismo nivel
de desarrollo que los países industrializados.
La experiencia de los países industrializados prueba que la informática, nacida del progreso, puede, a cambio, acelerar el desarrollo. Si los países en desarrollo logran dominarla, puede incluso, gracias a una mejor administración de los recursos, contribuir a atenuar la brecha que los separa de los países poderosos”[1]
La experiencia de los países industrializados prueba que la informática, nacida del progreso, puede, a cambio, acelerar el desarrollo. Si los países en desarrollo logran dominarla, puede incluso, gracias a una mejor administración de los recursos, contribuir a atenuar la brecha que los separa de los países poderosos”[1]
Este discurso se generaliza posteriormente con la expansión de la Internet. En el año 2000 en Okinawa, el G7 [2] define como uno de sus principales nortes el desarrollo de la sociedad de la información (global information society) y crea la Dot Force con el propósito de integrar esfuerzos internacionales y encontrar maneras efectivas de reducir la brecha digital. Aunque ese documento no da una definición precisa de la brecha digital, se puede deducir que se entiende como la inclusión o exclusión de los beneficios de la sociedad de la información.
“Renovamos nuestro compromiso con el principio de inclusión: todo el mundo,
donde sea que se encuentre, debe tener la posibilidad de participar; nadie debe
quedar excluido de los beneficios de la sociedad de la información.” [3]
Otro hito en la construcción del
concepto se da en la Cumbre de la Sociedad de la Información en Ginebra, 2003
[4] cuyo tema de convocatoria es precisamente la reducción de la brecha
digital. Se comprende que la misma se reducirá con el acceso a las TIC y con la
creación de oportunidades digitales. En esta Cumbre se propone como estrategia
la solidaridad digital de los países ricos con los países en desarrollo.
“Reconocemos que la construcción de una Sociedad de la Información integradora requiere nuevas modalidades de solidaridad, asociación y cooperación entre los ¬gobiernos y demás partes interesadas, es decir, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales. Reconociendo que el ambicioso objetivo de la presente Declaración -colmar la brecha digital y garantizar un desarrollo armonioso, justo y equitativo para todos- exigirá un compromiso sólido de todas las partes interesadas, hacemos un llamamiento a la solidaridad digital, en los planos nacional e internacional.”
“Reconocemos que la construcción de una Sociedad de la Información integradora requiere nuevas modalidades de solidaridad, asociación y cooperación entre los ¬gobiernos y demás partes interesadas, es decir, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales. Reconociendo que el ambicioso objetivo de la presente Declaración -colmar la brecha digital y garantizar un desarrollo armonioso, justo y equitativo para todos- exigirá un compromiso sólido de todas las partes interesadas, hacemos un llamamiento a la solidaridad digital, en los planos nacional e internacional.”
Posterior a la Cumbre del 2003, se crea la UN ICT Task Force (Fuerza de Tarea de TIC de la ONU) que sustituye en cierta medida la Dot Force y cuyo objetivo principal es relacionar el uso de las TIC con la consecución de los objetivos del milenio también definidos por las Naciones Unidas. Con este acercamiento se pretende explicitar cómo las tecnologías de información y comunicación pueden ser utilizadas como instrumento de desarrollo. Otro aspecto importante de rescatar de esta propuesta es que ya no se habla solamente de la Internet sino de otras tecnologías de información y comunicación como la telefonía móvil.
La UN ICT Task Force define la brecha digital de la siguiente manera:
“En los últimos años, como consecuencia de que las tecnologías de la información y de la comunicación se han convertido en la columna vertebral de la economía de la información mundial y de que han dado lugar a la sociedad de la información, se ha puesto mayor atención a la diferencia de acceso a las TIC entre los países desarrollados y los países en desarrollo. Esta diferencia se conoce como la “brecha digital”. Pero ¿qué tan grande es? ¿Está creciendo o se está reduciendo?
“En los últimos años, como consecuencia de que las tecnologías de la información y de la comunicación se han convertido en la columna vertebral de la economía de la información mundial y de que han dado lugar a la sociedad de la información, se ha puesto mayor atención a la diferencia de acceso a las TIC entre los países desarrollados y los países en desarrollo. Esta diferencia se conoce como la “brecha digital”. Pero ¿qué tan grande es? ¿Está creciendo o se está reduciendo?
Una manera significativa de medir esta diferencia de acceso a las TIC es
estudiar las divergencias entre los países desarrollados y los países en
desarrollo en lo concerniente a la introducción de diversos servicios de TIC
(teléfono, teléfono celular, internet) y de computadoras portátiles, en la
última década. [...] La diferencia se ha reducido visiblemente, con un progreso
particularmente rápido en el sector de los teléfonos celulares y en el uso de
internet.”
La UIT convoca, en el 2004, al evento “Building digital bridges” [6] en el cual se retoma el concepto de brecha digital a partir de las diferencias de conectividad, ahora incluyendo además la diferencia en las velocidades de conexión, entre el dial up y el wireless por ejemplo.
Los tres aspectos de la brecha digital
También se posiciona en este evento de UIT que la brecha digital está basada en aspectos de
acceso pero también en los relacionados con el uso de las TIC. Se proponen tres
tipos de brecha digital: la de acceso, basada en la diferencia entre las
personas que pueden acceder y las que no a las TIC ; la de uso, basada en las
personas que saben utilizarlas y las que no ; y las de la calidad del uso,
basada en las diferencias entre los mismos usuarios.
Como puede deducirse, el concepto de brecha digital se ha modificado a través del tiempo. En un principio se refería básicamente a los problemas de conectividad. Posteriormente, se empieza a introducir la preocupación por el desarrollo de las capacidades y habilidades requeridas para utilizar las TIC (capacitación y educación) y últimamente también se hace referencia al uso de los recursos integrados en la tecnología. Así, el concepto de brecha digital incorpora los siguientes enfoques básicamente:
a) El enfoque hacia la infraestructura: o sea, la posibilidad/dificultad de disponer de computadoras conectadas a la red mundial. Esto incluye también el problema de servidores y de backbones. De hecho, los países del sur siguen dependientes de los equipamientos del norte.
b) El enfoque hacia la capacitación: es decir, la capacidad/dificultad de
usar estas tecnologías. Se empezó a contemplar que también existe una
diferencia relacionada con las habilidades y capacidades para utilizar
adecuadamente la tecnología y no solamente con la posibilidad de disponer de
computadoras. En este sentido, se comienza a desarrollar el concepto de
alfabetización digital relacionado con el de brecha digital.
c) El enfoque hacia el uso de los recursos: se refiere a la limitación/posibilidad que tienen las personas para utilizar los recursos disponibles en la red. En los últimos tiempos, se ha integrado en el concepto de brecha digital las posibilidades de utilizar la tecnología no ¬solamente para acceder a la información, el conocimiento sino también a un nuevo modo de educación y para aprovechar de las “nuevas oportunidades” como el desarrollo de los negocios, la atención médica en línea, el teletrabajo, el disfrute de nuevas formas de entretenimiento y ocio.
Basados en estos elementos, muchos de los organismos internacionales han
definido una política de desarrollo orientada a la reducción de la brecha
digital. Sin embargo, a pesar de la evolución en el concepto, se enfatiza
principalmente en el desarrollo de la infraestructura tecnológica. Las
inversiones y las políticas nacionales para la reducción de la brecha digital
siguen orientadas principalmente hacia el desarrollo de la conectividad.
Una de las mejores maneras de concretar la comprensión de un concepto es la forma en que este se le valora. En este sentido, las más importantes mediciones de la brecha digital (e-readiness, UIT) están relacionadas con el grado de masificación del uso de las TIC entre países, regiones, grupos o personas y se mide por variables como la disponibilidad de computadoras, la densidad telefónica y la velocidad de acceso por persona.
Los imaginarios políticos de la brecha digital
Una de las mejores maneras de concretar la comprensión de un concepto es la forma en que este se le valora. En este sentido, las más importantes mediciones de la brecha digital (e-readiness, UIT) están relacionadas con el grado de masificación del uso de las TIC entre países, regiones, grupos o personas y se mide por variables como la disponibilidad de computadoras, la densidad telefónica y la velocidad de acceso por persona.
Los imaginarios políticos de la brecha digital
Es importante visitar estas definiciones porque son referentes para la
conformación de las políticas nacionales de tecnología. Primero tenemos que
tomar en cuenta el hecho de que, vinculados a la brecha digital, se mueven
varios imaginarios sobre los cuales proponemos reflexionar. La diferencia en el
acceso a las tecnologías incrementará las diferencias sociales ya existentes.
a) La ilusión de la relación causa-efecto
Uno de los aspectos más delicados en la comprensión de la brecha digital es
la relación de causalidad que subyace en propuestas como la del sitio de CMSI.
“Se ha hecho cada vez más grande la brecha que separa el conocimiento de la
ignorancia y los ricos de los pobres, tanto dentro de cada país como entre
países”
En las definiciones se establece una relación directa entre el acceso a la
tecnología y las oportunidades de desarrollo (determinismo tecnológico),
expresadas en mejores condiciones de bienestar, reducción de la pobreza y
mejoramiento de la calidad de vida. De la misma manera se establece lo
contrario, es decir que un menor acceso a las TIC implicará mayores
dificultades para mejorar las condiciones de vida. Sin embargo, esta relación
causa-efecto no se explica y las consecuencias positivas y negativas que se
producen directamente del acceso a la tecnología aparecen como una solución
mágica.
Esta explicación causal implícita en el concepto oculta la complejidad de
la brecha digital y la posible relación entre la incorporación de las
tecnologías en las dinámicas sociales y la transformación social que implica.
Para los grupos sociales que posicionan un nuevo entendimiento de este
concepto, los factores que pueden potenciar el uso de la tecnología como instrumento
de desarrollo son diversos, complejos y tienen interrelaciones entre sí que
dependen del contexto, la cultura y la historia del grupo en el que estas se
incorporan.
Entonces, se puede decir que las tecnologías de información y comunicación pueden ser un elemento que potencia del desarrollo, pero hacer efectivo este potencial depende de aspectos organizativos, de desarrollo de habilidades y capacidades, de acciones de integración dentro de la identidad cultural y social del grupo, de modificación de procesos sociales, entre otros.
Cuando un grupo social se apropia de la tecnología, es capaz no solamente de usarla para transformar sus propias condiciones de vida, sino que la transforma a ella misma por medio de procesos de innovación tecnológica con identidad social.
b) Los “incluidos” de la sociedad de la información podrán participar en la construcción de una “nueva sociedad”
Las TIC serán un elemento dinamizador fundamental en la sociedad. Por
consiguiente quienes, individual y colectivamente, logren desarrollar la
infraestructura y las capacidades para utilizarlas serán privilegiados, tendrán
mayor capacidad de decisión e influirán la construcción de esta “nueva
sociedad”
c) La brecha digital resulta de las brechas sociales
Esta percepción basada en la relación causa-efecto oculta la relación
dinámica y dialéctica entre la brecha digital y las otras brechas sociales. Se
suele considerar que la diferencia en el acceso a las tecnologías incrementará
las diferencias sociales ya existentes. Es decir, que la brecha digital
implicará más desarrollo en los países, regiones y personas con mejores
oportunidades de acceso en detrimento de quienes tienen menos. Esta diferencia
se hará evidente no solo entre países, sino también dentro de cada país
privilegiando a las poblaciones con mejores condiciones económicas, políticas,
sociales y culturales.
Por cierto, la brecha digital es producto de las brechas sociales
producidas por las desigualdades económicas, políticas, sociales, culturales,
de género, generacionales, geográficas, etc.
d) Una sola brecha digital - una sola solución
Uno de los aspectos más relevantes del concepto que se analiza es que
expresa unicidad. Se habla de la brecha digital en el mundo entero, como si
existiera solo una y como si tuviera las mismas características en cualquier
tiempo o espacio social. Este es uno de los aspectos más fuertes del imaginario
que está detrás de la definición.
El problema de hablar de la brecha como una sola es que, entonces, se buscan soluciones únicas y generalizables.
El problema de hablar de la brecha como una sola es que, entonces, se buscan soluciones únicas y generalizables.
En realidad se debería de hablar de las brechas digitales, dadas por la
condición de género, edad, cultural, localización geográfica o socioeconómica
y por las combinaciones entre estos factores. De esta manera, el abordaje
conceptual, metodológico y los recursos y acciones para enfrentarlas estarían
relacionados con las condiciones específicas de las mismas.
e) La brecha digital no aparece por sí misma
Otro de los aspectos que se destacan es el carácter ahistórico del
concepto. En general, si se estudian los discursos tradicionales relacionados
con el tema de la sociedad de la información llama la atención que la mayoría
de ellos no relatan la historia que da surgimiento a la misma. En general, da
la sensación de que la sociedad de la información aparece sin que sea producto
de una dinámica social y un proceso histórico.
Parece como si la sociedad de la información se construye a partir de la incorporación de las tecnologías y no a partir de las realidades estructurales y las contradicciones existentes. En este sentido, se entiende como una brecha producida por los aspectos tecnológicos, y estos aparecen en el discurso como neutrales.
Parece como si la sociedad de la información se construye a partir de la incorporación de las tecnologías y no a partir de las realidades estructurales y las contradicciones existentes. En este sentido, se entiende como una brecha producida por los aspectos tecnológicos, y estos aparecen en el discurso como neutrales.
f) La individualización
Otro de los imaginarios que rodean este concepto es la individualidad. Al
realizar las mediciones de la brecha digital basándose en la relación entre
población conectada y población desconectada se estimula un uso individual de
la tecnología.
Ya de por sí, se ha estimulado el uso individualizado de la computadora en
la escuela, la empresa, el Estado y otros espacios donde esta se ha integrado
como parte de los recursos cotidianos. Son poco generalizadas las
acciones que tratan de establecer usos colectivos de las TIC. Pero
adicionalmente a esto, el concepto de brecha digital analiza la disponibilidad
individualizada partiendo del supuesto de que el beneficio de una computadora
es para una persona.
Desde algunos esfuerzos de la sociedad civil, como los telecentros o los puntos de acceso comunitario, la reducción de las brechas digitales y la medición de las mismas se basan en los usos colectivos de los equipos de cómputo y estimulan y comprenden los beneficios grupales de los mismos. La brecha digital debería referir a las capacidades/dificultades que tiene un grupo social de utilizar las TIC como recurso común para el desarrollo de la colectividad y la transformación de las condiciones de vida de sus integrantes.
Desde algunos esfuerzos de la sociedad civil, como los telecentros o los puntos de acceso comunitario, la reducción de las brechas digitales y la medición de las mismas se basan en los usos colectivos de los equipos de cómputo y estimulan y comprenden los beneficios grupales de los mismos. La brecha digital debería referir a las capacidades/dificultades que tiene un grupo social de utilizar las TIC como recurso común para el desarrollo de la colectividad y la transformación de las condiciones de vida de sus integrantes.
g) Las nuevas brechas digitales
Hasta este momento se habla de la brecha digital como la diferencia que
produce en el desarrollo el tener acceso o no a las tecnologías.
Sin embargo, nuevas brechas digitales van apareciendo a medida que las TIC
se incorporan en la vida social. Ya no se trata únicamente de un problema de
tener acceso o no, sino de las diferencias que aparecen entre quienes ya tienen
conexión.
No todos los que disponen de conexión tienen posibilidades de desarrollar sus capacidades y habilidades para el teletrabajo, por ejemplo. Y nuevamente, no por la tecnología misma, sino porque las condiciones que se requieren para integrarse en esta nueva fuerza laboral como una educación bilingüe, un alto manejo tecnológico, capacidades de interacción multicultural, condiciones de inestabilidad, aptitud para trabajar de manera aislada y tomar mayores responsabilidades vinculadas al teletrabajo, entre otras, son costosas y difíciles de adquirir y por consiguiente no pueden ser asumidas por la mayoría de la “población conectada”.
No todos los que disponen de conexión tienen posibilidades de desarrollar sus capacidades y habilidades para el teletrabajo, por ejemplo. Y nuevamente, no por la tecnología misma, sino porque las condiciones que se requieren para integrarse en esta nueva fuerza laboral como una educación bilingüe, un alto manejo tecnológico, capacidades de interacción multicultural, condiciones de inestabilidad, aptitud para trabajar de manera aislada y tomar mayores responsabilidades vinculadas al teletrabajo, entre otras, son costosas y difíciles de adquirir y por consiguiente no pueden ser asumidas por la mayoría de la “población conectada”.
O tampoco por ejemplo, todas las empresas locales a pesar de tener
conexión, podrán aprovechar las ventajas de la comercialización en línea o
podrán incorporarse en las redes productivas multinacionales. Nuevamente no es
el aspecto tecnológico el que las limita sino las condiciones económicas,
sociales y culturales en las cuales se desenvuelven y las posibilidades de
desarrollar capacidades y transformar sus procesos productivos.
Agregando a esta reflexión se deja mencionada la gran discusión sobre propiedad intelectual donde se juega el futuro del conocimiento como derecho privado o colectivo y que tiene la potencialidad de abrir nuevas brechas relacionadas con el acceso, uso y producción del conocimiento y la información que viaja por la red.
Con la inserción de las tecnologías en la vida cotidiana aparecerán nuevas brechas digitales que se refieren a las posibilidades reales de aprovechamiento de las mismas, principalmente entre la clase media que aunque tiene mejores condiciones de acceso que las clases más populares, no siempre tiene todos los recursos para desarrollar las capacidades y habilidades que les permitan aprovecharlos para transformar las condiciones actuales.
Agregando a esta reflexión se deja mencionada la gran discusión sobre propiedad intelectual donde se juega el futuro del conocimiento como derecho privado o colectivo y que tiene la potencialidad de abrir nuevas brechas relacionadas con el acceso, uso y producción del conocimiento y la información que viaja por la red.
Con la inserción de las tecnologías en la vida cotidiana aparecerán nuevas brechas digitales que se refieren a las posibilidades reales de aprovechamiento de las mismas, principalmente entre la clase media que aunque tiene mejores condiciones de acceso que las clases más populares, no siempre tiene todos los recursos para desarrollar las capacidades y habilidades que les permitan aprovecharlos para transformar las condiciones actuales.
h) Inversión focalizada en infraestructura
Si se aborda la brecha digital bajo el supuesto de causalidad es posible
que los Estados, los organismos internacionales y algunas instancias de la
sociedad civil orienten los esfuerzos y recursos directamente al desarrollo de
la infraestructura y en algunos pocos casos a procesos de capacitación técnica
básica. Invertir en estos aspectos tiene además la ventaja, para quienes lo
hacen, de que es fácil hacer evidente el destino de los recursos (en
computadoras, laboratorios, conexiones, líneas, etc). Se supone que una vez que
se ha desarrollado la infraestructura el resto de los beneficios vendrán luego;
se desatarán mágicamente.
i) La brecha digital como negocio La brecha digital entendida como brecha
tecnológica únicamente y basar su solución principal en el desarrollo de la
infraestructura es sumamente conveniente para las grandes empresas de
telecomunicaciones y las productoras y comercializadoras de equipo de cómputo.
La inversión social que implica abordar integralmente las brechas
digitales, por medio de procesos de fortalecimiento organizativo y de
desarrollo de capacidades, no representan un negocio tan importante como si es
la venta masiva de conectividad y computadoras.
j) La brecha digital - un espejismo
La discusión sobre la sociedad de la información y el conocimiento ha
estado bastante concentrada en el tema de la brecha digital y cómo reducirla.
Esto provoca un espejismo ya que disimula o minimiza la discusión
sobre los otros aspectos que implica la sociedad de la información y el
conocimiento como creación de empleo y cambios de condiciones de trabajo en
relación con las TICs, transformación de los modelos económicos y de creación
de valor, los aspectos legales, la nueva educación, la propiedad intelectual,
el conocimiento abierto etc.
Participar en los procesos de apropiación social de la tecnología
La sociedad civil organizada, así como diferentes investigadores y académicos, han propuesto nuevas comprensiones de este concepto, haciéndolo más complejo y poniéndolo en contextos.
Participar en los procesos de apropiación social de la tecnología
La sociedad civil organizada, así como diferentes investigadores y académicos, han propuesto nuevas comprensiones de este concepto, haciéndolo más complejo y poniéndolo en contextos.
Una de las manifestaciones más claras de estas propuestas se da dentro del
marco de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información en Ginebra, 2003
donde la sociedad civil tuvo un papel fundamental posicionando nuevas
comprensiones y conceptos que fueron desarrollados a través de procesos
participativos durante los meses anteriores a este evento. El tema de la brecha
digital también fue redefinido por la sociedad civil como puede deducirse de la
declaración final de la sociedad civil.
“Consideramos que las tecnologías pueden utilizarse como medios fundamentales, y no así como fines en sí mismas, por lo cual reconocemos que reducir la brecha digital es un paso más, entre otros, en el camino para conseguir el desarrollo en favor de todos y todas.
La desigual distribución de las TIC y la falta de acceso a la información que tiene una gran parte de la población mundial, fenómenos que suelen denominarse brecha digital, son de hecho una expresión de nuevas asimetrías en el conjunto de brechas sociales existentes. Éstas incluyen las brechas entre el Norte y el Sur, los ricos y los pobres, los hombres y las mujeres, las poblaciones urbanas y rurales, aquellos que tienen acceso a la información y aquellos que carecen del mismo. Dichas disparidades pueden verse no sólo entre las diferentes culturas, sino también dentro de las fronteras nacionales. La comunidad internacional debe ejercer su poder colectivo para garantizar que los Estados adopten medidas con el fin de reducir las brechas digitales nacionales.”
Desde estos grupos se comprende la brecha digital a partir de las condiciones que tienen que desarrollarse para la apropiación de las tecnologías y para la incorporación de las mismas como una herramienta que debe ser integrada en la vida cotidiana para transformar las realidades en un proceso continuo. Un reflejo de esto es lo expresado por Jean-François Soupizet
“Consideramos que las tecnologías pueden utilizarse como medios fundamentales, y no así como fines en sí mismas, por lo cual reconocemos que reducir la brecha digital es un paso más, entre otros, en el camino para conseguir el desarrollo en favor de todos y todas.
La desigual distribución de las TIC y la falta de acceso a la información que tiene una gran parte de la población mundial, fenómenos que suelen denominarse brecha digital, son de hecho una expresión de nuevas asimetrías en el conjunto de brechas sociales existentes. Éstas incluyen las brechas entre el Norte y el Sur, los ricos y los pobres, los hombres y las mujeres, las poblaciones urbanas y rurales, aquellos que tienen acceso a la información y aquellos que carecen del mismo. Dichas disparidades pueden verse no sólo entre las diferentes culturas, sino también dentro de las fronteras nacionales. La comunidad internacional debe ejercer su poder colectivo para garantizar que los Estados adopten medidas con el fin de reducir las brechas digitales nacionales.”
Desde estos grupos se comprende la brecha digital a partir de las condiciones que tienen que desarrollarse para la apropiación de las tecnologías y para la incorporación de las mismas como una herramienta que debe ser integrada en la vida cotidiana para transformar las realidades en un proceso continuo. Un reflejo de esto es lo expresado por Jean-François Soupizet
“La mínima capacidad de apropiarse de las tecnologías de la información y de la comunicación en un contexto estructural de innovaciones sucesivas es lo que hace la diferencia. En efecto, en un mundo en plena globalización, este retraso amenaza con agudizar el resto de disparidades, razón por la cual se presta especial atención a la brecha digital.”
Otra referencia a esta comprensión del concepto se puede encontrar en la
comunidad virtual Mística que tiene la virtud de unir las experiencias y los
pensamientos de investigadores y actores
de la sociedad civil latinoamericana.
“La brecha digital es una expresión de las brechas sociales. Para comprenderla es necesario analizar las condiciones de acceso, uso y apropiación social de las mismas y no solamente reducir su comprensión a la infraestructura y conectividad.”
“La brecha digital es una expresión de las brechas sociales. Para comprenderla es necesario analizar las condiciones de acceso, uso y apropiación social de las mismas y no solamente reducir su comprensión a la infraestructura y conectividad.”
Cambiar de perspectiva para que las tecnologías estén al servicio de las sociedades Partiendo del análisis del concepto y de las opciones presentadas desde la sociedad civil, se propone una nueva acepción al concepto que vaya en el siguiente sentido:
Las brechas digitales están dadas por las posibilidades o dificultades que tienen los grupos sociales de aprovechar colectivamente las tecnologías de información y comunicación para transformar la realidad en la que se desenvuelven y mejorar las condiciones de vida de sus integrantes.
Se propone que para hablar de brecha digital y de las estrategias para
enfrentarla se parta de la sociedad que soñamos y no de la tecnología. Y que
una vez definida la utopía se reflexione de cómo las tecnologías pueden contribuir
para alcanzarla. Por ejemplo, se habla de la solidaridad digital como
estrategia de reducción, sin embargo, la reflexión debería estar centrada en
cómo las tecnologías pueden apoyar la construcción de sociedades solidarias y
qué condiciones requieren los grupos sociales para utilizar las TIC para llegar
a esta aspiración. Definitivamente este cambio de enfoque transforma a su vez
la comprensión de lo que es la brecha.
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